El sistema inmune tiene una conexión directa con sistema nervioso, por lo cual que preservando éste entramado de conexiones mediante ajustes quiroprácticos, obtendremos más defensas contra cualquier patógeno, virus o en periodos de mucho estrés, condicionantes que debilitan nuestras defensas en el cuerpo.
La quiropráctica permite que el sistema nervioso tenga las conexiones necesarias del cerebro al resto del cuerpo para su máximo funcionamiento. El quiropráctico elimina estas interferencias creadas por desplazamientos de las vértebras en nuestra columna vertebral que disminuye la función del sistema nervioso. Lo realiza de una manera muy sencilla, que es colocando las vértebra en su posición correcta y liberando así a los nervios raquídeos pinzados, por diferentes factores de estrés físico, mental y emocional.